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Endurecer el cristal

s02e09

Por qué ya no me sorprenden las aberraciones de un presidente en X y su algoritmo de Yrigoyen. ¿Estaremos perdiendo la batalla cultural? ¿Por qué Adorni contestó con arrogancia y desprecio? A un periodista que le preguntó sobre un like del presidente, a un meme que insinúa pedofilia. ¿Nació Torres? ¿El peronismo la corre de atrás? ¿Macri es Duhalde?

Ay Juliancho! esa cabecita que no para de rosquear…

¿Quién nos está gobernando? ¿Qué mierda votaron? ¿Qué votó mi vieja, mis compañeros del trabajo, mis amigos de la infancia, la docente que hoy le dará el buenos días a los gurises que arrancan las clases? ¿Fuerte no?

Los medios de comunicación en el corazón de la oligarquía están.

Imaginen por un momento el destrato mediático que sufriría un presidente peronista que manejara de esta manera sus redes sociales.

Lo que se lo extraña a Alberto y sus motivaciones de madrugada por tuiter a alumnos de la facultad, previo al nerviosismo de estos ante un final ¿Se acuerdan? Porque Alberto no solo fue el de la foto. ¿Qué mierda es la foto de Alberto al lado de esto?. Dónde está la gente haciendo marchas con cuerdas para no perderse, por la discriminación que acaba de avalar Milei a un pibe con síndrome de down para cargar al gobernador de Chubut por no revisar su casilla de Gmail. Qué mierda es esto. Díganme porque me muero.

Qué le pasó a la sociedad argentina. Para que este energúmeno no esté preso. No paro de pensar qué mierda votaron. La muerte del pueblo. El fin de la historia de una sociedad que sufrió un terremoto después de tanta grieta.

Se partió el suelo nacional, la gente no puede pararse. Tiene la cabeza donde van los pies, después de un atracón de pobreza económica que los terminó de liquidar cuando, con el poder del voto, legitimó a un tipo, más destrozado mentalmente que ellos, como jefe mayor del estado argentino.

¿Cómo hacemos ahora para levantarnos después de la guerra?

Basta. Quiero levantarme para seguir luchando. Cambiar la onda. Todavía no nos mataron o si. ¿Quedó alguno sano por ahí?. Se necesita gente para hacer una movida. Aunque sea juntemosnos a mirarnos las caras, a leer poemas, que sé yo, no sé algo. Porque las unicas vidrieras, si pinta saqueo, que vamos a romper son las que llevamos adentro.

El peronismo toda la vida tuvo que luchar con una espada de madera contra ejércitos con aviones y buques de guerra con tecnología extranjera.

((((Yo voy a seguir hablando de peronismo. Aunque ahora este de moda otra cosa. Tengo todo el siglo XX encimado, te sigo desde cemento, 20th century )))

El peronismo no va a morir. Es un movimiento indestructible que solo está pasando una mala racha. Hay cosas de las que estoy seguro. Porque eso está en su esencia de aroma atómico, resina histórica de su materialidad justa y social. El vacío no existe, se llena con mitología y ellos recién están aprendiendo a caminar en este sentido.

Pero en estos tiempos de abruptas piruetas paradigmáticas no puedo no ponerme a pensar qué nos ocurrió como sociedad ¿Habrá sido la pandemia, la estocada final?

Seguimos demasiado firme a la famosa sentencia de Napoleón “cuando el enemigo hace las cosas mal, hay que dejarlo” ¿El Loco está haciendo las cosas mal? Eso es lo que me quita el sueño. Y no hay nada más insoportable que la incertidumbre. Siento que será muy dañino para el pueblo asumir el costo de semejante conflicto. Ganemos o perdamos, el destino será el mismo. La historia argentina y la famosa frase de Urquiza que tanto nos define“ni vencedores ni vencidos”.

Muchos me dicen Guillermo Moreno ya fue. Es un piantavotos. Muy siglo XX. Ese mundo que él imagina no existe más. Es el típico omvre que te dice, va a suceder esto, por esto y por aquello. Todas descalificaciones a un tipo que lo único que hizo fue que las 10 o 15 familias patricias no se zarpen con la comida de la gente. Fierro mediante o no. No me interesa. El fin justifica los medios y no como se piensa ahora que el medio es el mensaje. Entonces no paro de preguntarme cosas.

¿Es el loco Moreno un adulto que sabe conducir la emoción de les niñes? ¿Y por esa razón mis amigues me dicen eso mientras arman su tabaco, mojando tiernamente la seda? ¿Es la paternidad que negamos, los huérfanos de esta generación X, mientras cuchareamos gelatina desde el tupperware de Youtube?

¿Somos los seudos-montoneros haciendo una seudo-revolución que el pueblo ni nos pide? Basados en una hiper-estética (pura imaginación), que no tiene nada que ver con el mundo, porque la idea de realidad que tenemos y mal que nos cueste creerla, es la de ellos. Porque lo que triunfó, y aunque nos haga lagrimear deloredamente, es el pensamiento de derecha. Es lo que dice Silvia Schwarzböck (sin los seudos e hiper) en su libro de 2016, Los espantos.

¿Tanto miedo le tenemos a crecer? ¿Por qué nos cuesta tanto el peronismo? ¿Por qué vemos en la figura de Scioli un traidor? ¿Por qué a Pichetto no le damos una chance?

Ya sé que estoy pasado de consenso ¿Pero no fue el peronismo toda la vida eso?¿Qué fue sino la dupla Perón-Quijano (UCR) en el 46’? Y más para acá en el tiempo Cristina Fernández de Kirchner-Julio Cobos (UCR), aunque sabemos de su triste final ¿No es la política como el amor una de tragarse sapos? Pero no es solo eso. También es la frase del chino Balbín a los pies del ataúd de Perón “este viejo adversario despide a un amigo”

En la política y en el amor también hay disfrute y alegrías. Cuando la noche es más oscura se viene el día en tu corazón. Creo en esas metáforas fáciles y pegadoras. Porque la vida no es tan difícil. Y vista desde cerca parece una tragedia pero desde lejos es una comedia. Cuestiones de espacio y de tiempo.

Yo no sé si triunfan los buenos. Yo no sé si las telenovelas de la tarde que miré por tele moldearon este corazón romántico que se acomoda entre los pulvones, que gracias a la sangre no para de bombear y bombear, y que se ha vuelto demasiado ingenuo.

Todos los libros sobre peronismo que leí me inyectaron más esperanza e inteligencia y sobre todo mucha fuerza. Me adoctrinaron en el poder que se logra cuando uno simplemente se pone en el lugar del otro a través de la justicia social. Que todas las personas tienen derecho a ser felices. A comer un asadito y tomar unos porrones. A ir al mar o a las montañas o al río cada tanto. Comprarse unas buenas yantas, un buen autito, una motito o una cartera. Que no está mal eso ¿Cuándo fue que nos volvimos tan culpables por tener unos mangos más para disfrutar? El ahorro es especulativo y dañino en tiempo de crisis, herramienta de la derecha para tironear y saquear a los que menos tienen. Hace jugar a la ruleta rusa con las cuotas todavía no pagadas de los más pobres. Sepan que es eso.

Lo dice Kulfas en Los tres Kirchnerismos “en época de crisis se gasta, en épocas de prosperidad se ahorra” y de alguna manera lo dice el Noba en su tema El trucho “si la tengo me la gasto toda/ no me pinta el soga”. Gastar es argentino. Gastar es peronista. Es confianza, es atraer las famosas inversiones ¿Ustedes de verdad creen que alguien va a venir a poner guita en un país donde el presidente se tira a matar con los gobernadores? ¿Donde nadie se anima a sacar en cuotitas un perfume hasta no saber cuánto te depositarán el primero? Donde todo es un quilombo, incertidumbre e inestabilidad. El capital se pone para obtener más capital. No para perderse. Es mentira que el empresario arriesga. Las empresas no salen a la calle cuando llueve. 

A pesar de todo no quiero volverme tan triste. No quiero leer más esos libros que no te ayudan a cambiar la realidad, que solo te la explican teóricamente. Ya fui demasiado pesimista cuando tenía 20 años y solo porque creía que la mejor forma de rematar un poema era esa. Que la fuerza estaba en la tristeza, en la desazón y en la mierda total. No quiero hacer más literatura de ese tipo. Prendería fuego todos mis poemas terriblemente pesimistas, sobre todo porque no dicen la verdad, siempre escribí desde la jocosidad y tan mal no la paso.

Tengo un subidón de autoestima, será porque vi la película de Bob Marley, creador de la era New Age. Tenía una hermosa voz, solo le faltaba un poco de peronismo. El peronismo le hubiera dado definición para dejar de lado tanto absolutismo.

Creo en el amor. Creo en el peronismo. Otra vez el rastafari.

Los días más felices fueron, son y serán peronistas. Nunca, pero nunca, olviden eso.

Creo que hasta acá estuvo bien
nos vimos el próximo miércoles.