Liminal y otros

Poemas

De Liminal

Eterno retorno

Pensé que había pasado,

me ilusioné

siempre este optimismo idealizante.

El domingo transitó medianamente bien

pero la angustia volvió hace un rato

va a ser una noche larga

encima hace 30 grados de térmica

en este pantano de mierda

en pleno invierno,

Mamadera!

Y a este libro de filosofía tolteca

de un gurú mexicano

lo voy a usar para el próximo asado.

Ladrón de gallinas.

Liminal

Ni vivo ni muerto

ni parado, ni acostado

diría que estoy oblicuo,

o directamente que no estoy

to be o not to be?

no tengo idea

no me pidan definiciones

Un esbirro del limbo

esgrimista de la cornisa

escriba del precipicio

síndrome del malabarista

Hoy estoy de feria,

una bicoca

aunque regalado salgo caro

Pero dónde? Si no me encuentro

Soy un hito geográfico

uno por la calle me gritó eso

casi lo corro,

pero tenía que moverme

abandonar este estado inerte,

desistí

Solo quiero flotar

ser arena mansa que lleva el viento

solo quiero un ni

por lo pronto

lo demás es muy pesado

suficiente

de Flor artificial

Km 66

Un programa de radio

bastante aburrido

rechina dentro de este caparazón

ataviada de chapas, vidrios y ruedas

y afuera

arriba

a mi derecha

nace un espejo de árboles

calandrias y golondrinas

en el que se refleja

un arroyo fétido

vomitado por el olvido

Ficción

Medianoche

el motor de la heladera

tartamudea a lo lejos,

un mosquito zumba

cerca de mi oído

pero pega en el palo

repetidamente

y no pica,

se escucha también

la lengua del perro

lamer sus genitales,

cualquier cosa

por más insignificante

invita a la distracción,

ante nuestro abrazo de utilería

sobre este escenario

llamado cama

donde sólo somos

dos personajes secundarios

actuando para nadie

de Taraxacum

Parking

Estoy dentro del auto

estacionado

de igual forma

que muchos de mis días:

sin luces

pero con el motor en marcha

Villa Paranacito

Nunca imaginé

que pararse

en el medio del campo

a mirar al horizonte

podía inducir

a un pedo místico

tan grande.

Detecto que allá

a lo lejos

el azul del cielo

se une con

el pasto verde

mediante una

línea muy delgada

imperceptible.

Será Dios esa línea?

Quizá no estemos

tan lejos uno del otro

Cielo Tierra

Tierra Cielo.

De Multifruta

Tajamar

El verde del campo

se volvió castaño

por la seca

que no deja de azotar.

Los animales

que sobreviven,

se abrevan alrededor

del pequeño espejo

de agua, para evitar

un destino final.

Lo hacen decididos

dando un espectáculo

de unidad admirable

digno de un cuadro.

Vacas, cerdos, caballos,

perros, ovejas, ciervos,

sumergen sus hocicos

en el agua y beben

como si no hubiera mañana.

Quiero compartir

esta comunión con ellos

como si se tratara

de un festejo mundialista,

pero creo que es tarde,

me resquebrajo

me vuelvo un solo cuerpo

con la aridez

porque creo que hace rato

me sequé

De cetáceo volador

Electricidad (fragmento)

Un diccionario virtual,

sostiene que podemos definirla

como un conjunto de fenómenos

vinculados a la presencia física

de corriente eléctrica.

Por supuesto,

existen conductores

de esta electricidad,

que son aquellos materiales

capaces de resistir su tránsito

sin estropearse,

tal es el caso del cobre,

la plata o el aluminio,

entre otros.

Pero…

Puede el cuerpo humano

ser conductor de electricidad?

Inmediatamente pienso

en un cuerpo calcinado

por un rayo

en medio del campo

y no me dan ganas

de averiguarlo.

Pero pareciera ser que sí

el cuerpo humano

es conductor de electricidad

debido a que el 70%

de nuestro organismo

es agua ionizada,

lo que nos vuelve

importantes transportadores,

aunque no muy buenos.

La diferencia entre buenos

y malos conductores,

radica en la resistencia

que la materia ofrece

a la energía.

Mientras más resistencia

oponga la electricidad

determinado material,

peor conductor será.

En el caso humano,

somos conductores de energía

pero malos,

porque si nos pasamos de rosca

nos cagamos muriendo,

carbonizados.

Otra cosa novedosa

es que la electricidad

es generalmente invisible,

salvo por algunas excepciones

como cuando por ejemplo

se concentra una cantidad

significativa de la misma

y se manifiesta en un relámpago.

Ahora bien,

aunque es invisible

o casi,

la electricidad se siente,

debido a que el cuerpo

está cargado en positivo

y cuando entramos en contacto

con materiales cargados

de manera negativa,

se produce ese chispazo

o cosquilla de energía estática.

Nunca me importó la física,

me decidí a investigar

acerca de esto

porque hoy a la mañana,

cuando nos abrazamos

de manera inesperada,

sentí una enorme corriente

por todo el cuerpo,

de extremo a extremo.

Pero Google me soltó la mano,

el buscador no me tira nada

acerca del componente adictivo

de la electricidad.

No sé qué me pasa,

la quiero otra vez

porque me apago,

me quedo sin fuerza.

Gracias por hacerme estudiar

pero por favor

venite a casa,

enchufémonos a 220

y que lo que tenga que explotar

explote

Cetáceo volador

Una ballena jorobada

verde fosforescente

surcaba los cielos

con lentitud.

La miraba extasiado,

rogando a Morfeo

que me convierta

en plancton

para ser devorado

y poder recorrer

todos sus recovecos.

Pero antes

de que mi deseo

se vuelva realidad,

la ballena explotó,

desatando una lluvia

multicolor

de miles y miles

de pececitos cabezones,

un show

de fuegos artificiales

ícticos.

Fue una muy,

pero muy bella

polución nocturna.

De Una dosis racional de Fe

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El cartel publicitario

no lleva tu nombre y el mío,

sólo contiene el slogan

de una famosa marca

de gaseosas

que trasciende generaciones,

parejas, presidentes, guerras.

El aviso fue creado

para permanecer,

lo nuestro

para perecer

Manuel Troncoso despliega un testimonio humano sorprendente en su intensidad poética y en la valentía de su expresión. Su tensión fundamental está en esa lucha de la sensibilidad que no se adormece, sino que se pone en carne viva. Ese yo que, en lugar de distanciarse, establece un fuerte vínculo instranferible con el mundo que lo rodea. Esa entrega atraviesa toda su poesía y revela con crudeza la condición humana en todo su amor y su horror, es decir, en todo su esplendor. Manuel Troncoso alcanza ese límite de la soledad donde finalmente solo existe la fe en la palabra y la poesía.

Daniel Durand

Manuel Troncoso Nació en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, en 1986, abogado, diputado provincial, mandato cumplido (2019-2023) y actual Ministro de Gobierno y Trabajo de la provincia. Desde su banca impulsó diversos proyectos culturales, logrando que se sancione por ley al 11 de junio como Día de la Poesía Entrarriana, en homenaje al natalicio del poeta entrariano Juan L. Ortiz, publicó los poemarios Liminal (Mansalva 2021), Flor Artificial (Mansalva 2022), Taraxacum (La Hendija Ediciones 2023), Multifruta Ediciones UADER 2023), Cetáceo Volador (La Hendija Ediciones 2023), Una dosis racional de Fe (Ana editora 2024) y la novela En el Barro (La Hendija Ediciones 2023).